Tannus Tires

¿Has oído hablar de la obsolescencia programada? Entre tú y yo, la obsolescencia programada es una mala praxis empresarial que todos sufrimos. ¿No tienes la sensación de que antes las cosas duraban más? Pues bien, esto no es solo una sensación, sino que realmente sucede.

Por si todavía no te has enterado, la obsolescencia programada  es la estrategia empresarial consistente en fijar predeterminadamente la fecha de defunción de un producto en el momento de ser lanzado al mercado.

Televisores, móviles, impresoras, aparatos de tecnología en general, moda y alimentación son víctimas de la obsolescencia programada. 

¡Tranquilo! Tus Tannus no la tienen 😉

Como consumidores que somos, estas malas prácticas nos cabrean, y por ello en Tannus podemos sacar pecho. No solo nuestros productos no tienen la obsolescencia programada, sino que apostamos por todo lo contrario, por hacer un producto que realmente aporte muchos beneficios al usuario y pueda durar cada vez más tiempo.

Ya sabes que el compromiso de Tannus, (a parte de hacer que te olvides de los pinchazos) es garantizar 6.000 km, no obstante su duración es muy superior. Garantizamos 6.000 km con un rendimiento óptimo, pero eso no significa que no puedas seguir utilizando las cubiertas, pues eso dependerá de tu grado de exigencia a nivel de confort y performance. Con el modelo de carretera Slick, se puede llegar a los 12.000km fácilmente, ¡pero es que con las Razor Blade de 26” se han llegado a hacer 24.000 km!

Nosotros no recomendamos estirarlas tanto básicamente por una cuestión de comportamiento, pero por poder, puedes y no vas a tener ningún problema. ¡Ya ves! Cubiertas de larga duración. ¡Muy larga duración! Unas cubiertas tradicionales, en función de su calidad, duran entre 2.000 y 3.500 km, por lo que la diferencia en duración es excelente.

Tradicionalmente, y sobretodo en el sector de la alimentación, las marcas luchaban por establecer fechas de caducidad lo más largas posible. Sin embargo, siguiendo la tendencia de la obsolescencia programada (muy rentable para las empresas), las marcas de productos de alta rotación se dieron cuenta de las ventajas que obtendrían si sus productos caducasen pronto.

Seguro que te sientes familiarizado con el siguiente ejemplo que ejemplifica perfectamente el comportamiento frente a estas prácticas de empresas. En el ámbito de la alimentación, con el ejemplo de los yogures en cabeza:

  • Estás en casa con la familia y llega el momento del postre.
  • Abres la nevera y ves un pack de 8 yogures. ¡Ves que faltan 3 días para que caduquen!
  • ¿Qué haces? (suelen ser los padres): Pides a toda la familia que en la medida de lo posible en los próximos 2 días se coman todos los yogures.
  • Rápidamente la familia, consciente de la situación, se come todos yogures.
  • Llega el sábado. Lista de la compra. ¿Qué falta? YOGURES. ¡A comprar más!

Pues bien, estas fechas de caducidad tan cortas son el equivalente a la obsolescencia programada en el mundo industrial, donde antaño los objetivos eran crear productos de alta calidad y de alta duración.  ¡Nosotros lo hemos conseguido!☺ Como consumidor, la estrategia de defensa frente a la obsolescencia programada sería la de comprar pocas unidades y reponerlas solo cuando sea necesario.

Déjame vincular otro aspecto importante también desde el punto de vista de protección y toma de decisiones del consumidor. Desde hace ya unos años estamos viendo como en los supermercados etiquetan los productos no solo con el precio, sino con el precio por gramo. Esto se debe a que cada marca tiene packagings distintos, y por tanto diferentes cantidades. Para que el consumidor pueda tomar una buena decisión libremente, se da también la información de “euros / kilo” o “euros/gramo”.

Así si una pasta de dientes de marca X y de 100ml vale 3,2 euros (0,032 euros el ml). Al lado vemos una pasta de marca Y de 200ml a 5,9 euros (0,0295 euros el ml).  ¿Cuál comprarías? ¿Cuál es más cara? El desembolso inicial es mayor en el segundo caso, pero al mismo tiempo también es la más barata. Al ser un producto de consumo recurrente y sin una caducidad corta, la decisión más eficiente como consumidor sería elegir la segunda marca.

 

Si vinculamos este mismo caso a Tannus, cuando analizamos el producto, debemos incluir dentro de nuestro análisis los euros/km y no simplemente el precio final ya que lo que nos aportará una visión real es saber cuánto pagaremos por cada km.

Tannus Tires comparativa

 

 

 

 

 

 

 

 

En este análisis hay varios escenarios y comparativas con cubiertas de 65€, 50€, 35€ y finalmente de 14€:

  • Se estima el precio de unas cámaras a 4,5 euros y 4 cambios cada 3.000 km (total 6 cámaras: 2 puestas + 4 de recambio).
  • Bomba de inflado de 20 euros (amortizando 4€ cada 3.000 km)
  • Bolsa de repuestos de 20 euros (amortizando 4€ cada 3.000 km)
  • Caja de parches u otros sistemas más caros (amortizando 3€ cada 3.000 km)

tannus tires

 

 

 

 

 

 

 

 

Se concluye que unas cubiertas tradicionales con PVP 65€ son en promedio un 154% más caras que unas Tannus.

 

Tannus Tires comparativa

 

 

 

 

 

 

 

 

Se concluye que unas cubiertas tradicionales con PVP 50€ son en promedio un 109% más caras que unas Tannus. ¡Más del doble de caras!

 

Tannus Tires comparativa

 

 

 

 

 

 

 

 

Se concluye  que unas cubiertas tradicionales con PVP 35€ son en promedio un 63% más caras que unas Tannus.

 

Tannus Tires comparativa

 

 

 

 

 

 

 

Se concluye que a partir de unas cubiertas con PVP de 14€, las Tannus empiezan a salir a cuenta.

 

En este estudio de costes no hemos incluido otros factores como el tiempo y comodidad que también son variables que debemos de valorar. En una segunda entrada lo analizaremos.

Y recuerda que no hay ninguna otra cubierta antipinchazos en el mercado, ya que lo que lleva aire es susceptible de ser pinchado. La única que te aportará una solución 100% fiable ¡es Tannus!

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